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lunes, 25 de septiembre de 2017

SIN TRABAJO

Made in Dagenham.

A fines de la década del ‘80 grupos de poder decidieron herir de muerte al sindicalismo.
Cansados de huelgas, tomas de fábricas, petitorios interminables, disrupciones de la vida diaria decidieron acabar con el trabajo sindicalizado.

Hagamos un breve repaso histórico.
Breve.
Tras la segunda guerra mundial, los gobiernos occidentales, esto es EEUU y los europeos que no fueron ocupados por Rusia, entraron en pánico. No querían que los bolcheviques gobernaran a sus países.
El riesgo era aún más grande en los países con cultura sindical, que incluía a todos los que tenían industrias de magnitud.

Antes de la Segunda Guerra Mundial los países con cultura sindical, de Este a Oeste eran:
  • Polonia
  • Alemania
  • Italia
  • Francia
  • Inglaterra en mayor medida y Gran Bretaña en General.
  • Argentina
  • EEUU
Y listo. Países como Bélgica o Canadá o España tenían sindicatos, pero jamás de la magnitud de los citados.
Todos tenían obreros sindicalizados y combativos desde fines del SXIX.

F.O.R.A., Federación Obrera Regional Argentina.
1° de mayo de 1909.

La Argentina en particular tuvo sindicatos de trabajadores de FFCC, portuarios y obreros de los frigoríficos. Esto llevó a una serie de conquistas sindicales como la jornada de ocho horas, el sábado inglés, y condiciones laborales específicas por rubro.
Antes de la segunda guerra.
Debemos consignar, de todas formas, que los salarios de Argentina (*) eran superiores a los de sus pares en Europa.




Luego de la Segunda Guerra, los países occidentales - europeos no soviéticos y EEUU/Canadá, Australia, NZ, nosotros -, entramos en un proceso de mejora de nivel de vida del trabajador formalizado.
Huelga SITRAC-SITRAM en Córdoba.
En la época de mayor bienestar del obrero especializado
en la República Argentina (**).

La sociedad de consumo, los altos sueldos obreros y el Estado de Bienestar fueron pensados como el mejor antídoto contra el crecimiento político soviético. Nació la sociedad de consumo, que además brindó otros servicios que no vienen al caso.

Italia fue el único país del mundo donde el comunismo tenía chances de acceder por vía electoral. Tanto la burguesía italiana como la política internacional norteamericana hicieron grandes esfuerzos para impedirlo.
El resultado fueron treinta años de gobierno de la democracia cristiana, con todas sus consecuencias. Recomiendo ver la película “Il Divo” de Paolo Sorrentino [1]. Como complemento, el documental “The Man Nobody Knew” de Carl Colby, en la parte que refiere sus actividades en la Italia de postguerra.
Il Divo.

Esta “tolerancia” al alto costo del trabajo, traducido como alto nivel de vida de los trabajadores, se terminó con la caída del muro de Berlín. Los empleadores y los políticos le perdieron el miedo a los partidos comunistas y a los trabajadores sindicalizados. El Estado de Bienestar dejó de ser necesario como paragolpes contra el comunismo.

Dejó de existir el cuco comunista.
Entonces empezó una campaña de demolición.
De demolición de los altos costos laborales, del Estado de Bienestar y de la organización de los obreros, en particular los especializados.

Huelgas de mineros del carbón, 1984.
En Gales, Escocia y norte de Inglaterra.

Lo que digo no es cierto. Empezó antes. Con Thatcher. Cerró las minas de carbón dejando a Gran Bretaña monodependiente de la energía de hidrocarburos (y luego obligándola a intervenir en cuanto conflicto en Medio Oriente hubo). Siguieron los astilleros luego de feroces huelgas.
Numerosas plantas fabriles pasaron de Europa a Asia. Prácticamente la totalidad de la industria textil, parte de la metal mecánica (automotriz), siderurgia y de componentes de informática.
Fábrica textil, Pakistán.

Luego nacieron los acuerdos multilaterales y se eligieron como receptores China, India, Brasil, en menor medida México, y otros lugares de Asia: Corea del Sur (que venía con un crecimiento industrial desde la Guerra de Corea, - de la misma época Hong Kong y Taiwan, justamente como barrera contra el comunismo), Thailandia, Birmania, Pakistán.
Otros países (del club) tuvieron permiso para comercializar algunos productos: Australia y Nueva Zelanda con los países asiáticos [2] capitalistas de la órbita yanki, Canadá con EEUU.
Esto genera una pérdida sistemática de puestos de trabajo en el sector privado sindicalizado en los países con tradición sindical.
Quedan en pie en los países “centrales”, en cuanto sinónimos de “países con cultura sindical”, los fuertes sindicatos de empleados del estado (docentes, salud, empleados administrativos, correos). El resto del trabajo se pierde en servicios, en general con muy baja sindicalización (comercio, limpieza, utilities privatizadas).


Acerías cerradas en Lorena, Francia.

Se llegó al extremo de romper acerías. Francia vendió sus acerías (en la zona de Lorena) a una empresa de la India (Mittal) que las compró y las demolió. Cameron quiso hacer lo mismo, pero no llegó a tiempo. El referendum Brexit se interpuso. Las acerías inglesas iban a ser compradas por acerías de la India y demolidas.
Lo curioso es que el único (***) país que no desarmó su complejo industrial fue Alemania. Todos exportaron la fabricación de autos (EEUU a México, por ejemplo). Alemania no. Conservó todo: acerías, automóviles, químicos, tinturas, papel. Hasta la fabricación de muebles de cocina. Su política de tipo de cambio bajo, financiación a sus clientes (España, Italia, Grecia) ha mantenido el pleno empleo y superávit comercial en Alemania a costa de sus contrapartes (ver aquí).
Lagarde, actual jefa del FMI, ex ministra
de Economía de Francia, diserta en Davos.

Estos movimientos de fábricas de grandes empresas fue un plan largo, de varias décadas. Luego de varios años, empezaron a tener una voz pública, que fue el Foro de Davos. Ahí se juntaron ejecutivos de estos grandes conglomerados y funcionarios públicos. Y fue un plan ejecutado en conjunto entre políticos-burócratas y funcionarios de empresas privadas. Un favorito de Davos fue, en su momento, Lula. Garantizó las condiciones que exigían para que se traspasaran las fábricas a Brasil. Pero todos desfilaron. Hollande, Merkel, ahora Macron, Cameron, Lagarde. Todos genuflexos ante sus patrones.

Lula, ex divo de Davos, diserta.

El plan para fortalecer a Brasil vino de antes. El primer paso fue el Mercosur, empúados por las socialdemocracias europeas a semejanza del Mercado Común Europeo. En realidad era darles garantías a las empresas europeas que sus inversiones en Brasil podrían abastecer a la Argentina sin barreras y que podían dejar la Argentina sin represalias. Y dejar a un montón de gente sin trabajo en la Argentina luego de que la Argentina dedicara fortunas en capacitarlos y en construir infraestructura -energía y caminos-. Win-win.
Lula y Fiorina, en ese momento presidenta de HP.

Además establecieron un alto arancel externo común. Nosotros - los argentinos - tenemos que pagar fortunas por una berreta [3] maquinita de afeitar hecha en Brasil o un shampoo aguachento hecho en Brasil, con carísimos fletes y no importarlo de Irlanda o Italia, que son más baratos y mejores.
Al final el Mercosur sirvió para vaciar nuestras fábricas para trasladarlas a Brasil, dejar a miles de trabajadores especializados y capacitados sin trabajo. Y nosotros les vendemos trigo, peras y manzanas, cebollas y ajo. Lo que haríamos de todas maneras sin la existencia de Mercosur.
El Mercosur está concebido para estar a servicio de la burguesía paulista - somos unas putas baratas - y, básicamente, al servicio de las terminales automotrices.
Siempre corren al gobierno de turno con la vaina: “vamos a dejar miles de trabajadores metal-mecánicos [4] desocupados si no hacen lo que nosotros les decimos”.
Es una mentira atroz.
  • En primer lugar porque en Argentina los automóviles y camiones se “terminan” con componentes extranjeros, el 30% de los autos. La mayoría (casi 70%) se ensamblan en Brasil o en Uruguay [5]. Tienen otros problemas adicionales, en Brasil se hacen los autos de acuerdo a los combustibles disponibles allí y no de acuerdo a nuestra estructura de producción de combustibles argentinos. Un error garrafal.
  • En segundo lugar porque los pocos trabajadores de la industria de terminales de autos serían fácilmente absorbidos por la industria de maquinaria agrícola que con libre mercado podría abastecer al mundo entero.
  • En tercer lugar, porque dada la calidad de nuestros trabajadores, con libre mercado y con impuestos razonables, no hay razón para que no haya fabricación genuina de camiones y/o autos.
Lo que nos pasó a nosotros con Brasil no es diferente de las fábricas italianas (Pirelli) que se fueron a Turquía, o las inglesas a la India, o las yankis a México.
Fin de los detalles.
* * *

A lo que voy es que acá, en un país que creemos - y tal vez sea así - subdesarrollado, tenemos los mismos problemas que los obreros yankis y los ingleses. Los mismos que votaron #Brexit y a Trump. Y por las mismas razones que frustraron a nuestra gente.



2016

Trump & Farage.


El año pasado fue uno de descubrimientos.
El primero que procesos que ocurrían en la Argentina y que yo creía genuinos nuestros, simplemente era copia calcada de los que ocurrían en Francia, Gran Bretaña, Italia o Estados Unidos.
Que los trabajadores sindicalizados fueron dejados de lado en un proceso orquestado, planificado y eficientemente llevado a cabo.
Eso contradice el discurso de los ministros de economía (del francés por ejemplo) de estas últimas décadas, que lo endilga a procesos espontáneos y caóticos. “El trabajo baja”. “Las fuerzas de mercado”. Nada de eso es cierto.
El traslado de las industrias a países sin cultura sindical fue un uppercut de derecha.
El gancho de izquierda fue la inmigración y es del Siglo XXI.

En Europa es del norte de África y de Medio Oriente. En EEUU es de México y Centroamérica. Acá es de Perú, Bolivia, Paraguay. La idea es que los puestos privados remanentes, en el sector servicios, sean ocupados por personas sin cultura sindical.
Y les salió muy bien.
Entonces los nativos están desocupados mientras se importan millones de personas.
EEUU, cola para cobrar seguro de desempleo.
50.000.000 de personas reciben asistencia de la
seguridad social en EEUU.

Eso los convierte, por necesidad, en sumisos. En sumisos políticos. Para aumentar la domesticación y para parar la bronca, los tienen con planes sociales (“estampillas” en EEUU, “allocations familiales” en Francia).
Si uno analiza el caso únicamente en Argentina, entonces tenemos una situación difícil de explicar.
Empezamos a buscarle explicaciones domésticas, endógenas y locales a nuestras desventuras. Y comenzamos con desgastantes y estériles discusiones: “Fue Alfonsín con las cajas de PAN”, “No, fue Martínez de Hoz con la tablita”, “No, fue Perón, con los negros que no quieren trabajar”, “No, fue Menem con las privatizaciones”, “No, fue Kirchner con los planes ‘no-trabajar’ y la AUH”. “No, boludo, fueron los peronistas todos”.
Placa de trabajadores de Lorena dirigida
al Presidente Sarkozy.

Todas son explicaciones endógenas, que no explican por qué Francia o Inglaterra o EEUU sufrieron procesos similares, como comprobamos en la campaña electoral de Trump.

3.000 personas se postularon para trabajar en Aston Martin, 2016.
No tienen en cuenta la instalación de fábricas de zapatillas en Asia y la propaganda para que la gente deje de usar zapatos en países productores de cuero como EEUU, Canadá o Argentina [6].
¿Cientos de miles de peruanos en Argentina? ¿para qué? Unos pocos puede ser para el tráfico mayorista y minorista de droga. Algunos trabajan de verdad. ¿Y el resto? ¿Gente sin capacitación alguna en un país con 30% de trabajo informal y en un Conurbano con 12% de desocupación?
Son el ejército de desocupados de reserva que definió, inteligente, Carlos Marx en el SXIX.
Los desocupados que existen al sólo efecto de mantener bajos los salarios, los que si alguien se retoba, están dispuestos a ocupar tu empleo, tal vez por menos dinero aún. No sirve para los trabajos calificados, pero sí para los no calificados.
Luego uno ve que el estado le paga a nativos del lugar para que no trabajen. Esto hay que explicarlo.


Existen una suerte de beneficios estatales para que la gente oriunda no trabaje. Si trabaja, los pierde. Planes “sociales”, universidades de acceso irrestricto diseminadas por toda la geografía, becas de estudio, planes por natalidad (pagos por fertilidad). Se busca que la gente no trabaje y luego se cubren los trabajos de albañiles, limpieza, maestranza, gastronómicos y porterías con extranjeros. Raro.
Más raro es cuando se ve que en Francia, España o Gran Bretaña o EEUU se replican los planes. Más de cincuenta millones de personas viven de la seguridad social en EEUU, por ejemplo.
* * *
Leonard David "Len" McCluskey.
Secretario General de la central de trabajadores británica,
proveniente del gremio de los portuarios.
Nada que envidiar a los argentinos.
Actualmente, en todo el mundo, el sindicalismo, que tiene más de cien años, está corroído por la corrupción. Son todos millonarios y tan sirvientes de los grandes intereses como Merkel, Macron u Obama.


Merkel y Cameron en el foro de Davos.

Corre tanto para el sindicalismo inglés como para el nuestro o el francés.
En ese aspecto el plan Davos (para darle un nombre no muy exacto) ha sido un éxito.
Hasta el #Brexit. Hasta que ganó Trump. Ahí todos tomaron conocimiento de que no venían con pelota dominada.
Que hayan tenido esos dos tropiezos no quiere decir que hayan perdido la guerra. Sólo una batalla y no muy definitiva.
* * *
Mi humilde homenaje a todos los trabajadores del mundo, sindicalizados o no, en países pobres o ricos.


* * *

* * *
Tema Aparte. No quiero dejar de decir que la mudanza de fábricas de Francia a Pakistán o de EEUU a México no es sólo por costos laborales. Eso es lo que los empresarios dicen, como herramienta de negociación contra los gobiernos y contra los sindicalistas. Es lo que le dicen a la prensa y ésta, obediente, repite. Pero es parcialmente cierto.



El motivo de la mudanza es múltiple. El primero, un objetivo político, ya expuesto.
No es serio pensar Ford va a definir una locación en México por el costo laboral. No cuando la maquinaria cuesta cientos o miles de millones de dólares, no cuando gran parte debe amortizarse en cinco años, esto es, cientos de millones de amortización anual. En estos casos los salarios de los obreros constituyen con suerte el 10% del costo total del producto (dentro del 90% están los sueldos gerenciales, que quedan en EEUU, publicidad, diseño, distribución, habilitaciones, insumos).
Si yo me ahorro la mitad de sueldos de un 10% de los costos, me ahorro un 5% del costo total. Y tengo más costo de flete que si estoy en Lincoln.
Si me ahorro dos tercios (⅔) de un costo de 10%, me ahorro 6,66%. Es una tomadura de pelo. El verdadero ahorro son los impuestos.
El país receptor es extorsionado para que dé exenciones impositivas (algún funcionario se quedará con alguna moneda) y triangulan la facturación vía paraísos fiscales para no pagar ganancias. Ni en México, ni en EEUU. Y básicamente, porque siempre es más fácil controlar funcionarios de países del tercer mundo [7]. Tratado aquí (“REFORMA LABORAL”) y aquí (“PARAÍSOS FISCALES”).
* * *


[1] La película no lo dice, sólo lo insinúa que la Democracia Cristiana Italiana dejó crecer, o directamente alentó, a las Brigadas Rojas como mecanismo para volverse imprescindibles a la burguesía italiana y a los Estados Unidos como única barrera contra los soviéticos.
[2] El crecimiento de la industria en Japón, Taiwán, Hong Kong y luego de la guerra de Corea, en Corea del Sur fue posterior a la segunda guerra y por la misma razón que la instalación del Estado de Bienestar en Europa: como barrera de contención del comunismo soviético. Fue una estrategia muy exitosa. Bajo esa óptica hay que  entender también los acuerdos de Nixon con China.
[3] Es así que nosotros si importamos cartuchos de toner tenemos un arancel de Mercosur del 27%, lo que le garantiza a HP (Hewlett-Packard) un sobreprecio del 27% a su fábrica de tonners en Brasil. Nosotros pagaríamos mucho menos si tuviéramos libre importación. No.
[4] UOM o SMATA.
[5] En Uruguay hay dos ensambladoras propiedad de Macri padre: una de utilitarios chinos y un modelo de Citröen.
[6] Se llega al extremo, en el afán de instalar el uso de la zapatilla deportiva, a pagarle a estrellas de Hollywood para que asistan a eventos formales con smoking y zapatillas. Les pagan millones de dólares a deportistas para propaganda. El plan de desalentar el uso de calzado de cuero ha sido extremadamente exitoso. Un despropósito en tanto el petróleo es un insumo no renovable (el plástico es un derivado del petróleo) y el cuero es renovable. Así las cosas.
[7] Ejemplos: El gobierno de México le regaló 400 hectáreas a Toyota para que instale ahí la fábrica. Brasil entrega créditos blandos del Banco oficial de Brasil a las industrias que se instalan. En ambos países los declaran exentos de impuestos internos. El gobierno de Cristina Fernández le dio un crédito blando a General Motors - creo que de U$S 400.000.000 con dinero del ANSES. La lista es interminable. Eso siempre da lugar a coimas. Por ejemplo, los dueños de los talleres textiles pakistanies son los funcionarios militares de-facto. Ahí se fabrica gran parte de la producción de prendas prêt-à-porter que se vende en las grandes tiendas a 10 ó 20 veces el valor de salida del taller. Esa diferencia (entre 19 euros y 1 euro), no paga ganancias, ni en Pakistán, ni en Gran Bretaña, por ejemplo, porque se triangula en algún paraíso. Sale de Pakistán a 1 euro. Lo factura a una firma en Bermuda, a 1 euro más flete. Ésta la vende a 12 euros a Gran Bretaña. En la gran tienda europea le agregan un mínimo arancel de importación, flete, una comisión comercial e impuestos internos. Precio  de venta 19,39 euros. Negoción.

(*) Durante la segunda guerra (antes del nacimiento del peronismo) hubo una huelga larguísima en los frigoríficos por mejoras salariales. Moscú le dio orden al Partido Comunista Argentino de boicotear la huelga para no cortar los suministros de carne a los aliados. Resultado: los obreros argentinos le dieron la espalda al Partido Comunista Argentino para siempre. Nunca más se recuperó. El desprestigio del PCA fue y es absoluto.
(**) El momento más imperdonable bochornoso, repudiable, reaccionario y garca de la presidencia de la Sra. Cristina Fernández es cuando se refiere - despectivamente - a los trabajadores de SITRAC-SITRAM. Sentada a su lado el buchón Zannini, quien, según la propia Fernández, le había dado letra para semejante infamia.
(***) El único no: Suiza también mantuvo sus acerías y sus fábricas de papel.

2 comentarios:

  1. Buen post, agrego que hay un escenario tenebroso para las manufacturas textiles instaladas en China y otros países, se está robotizando la confección de prendas y zapatillas, en Google buscá "Sewbot" y "Adidas print shoes", van a dejar un tendal de millones de desocupados y desesperados por esta nueva invención. Incierto el escenario aún.

    Lo de Mercosur es vergonzoso, sobre todo el tema de las cuatro ruedas, esta entrada al blog más conocido de autos en Argentina dice todo, los comentarios no tienen desperdicios.

    http://autoblog.com.ar/2017/10/05/volkswagen-polo-las-diferencias-entre-el-brasileno-y-el-europeo/

    Saludos.

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    1. Muchas gracias. Y muchas gracias por el link a autoblog.

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