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sábado, 16 de julio de 2016

We the People

We the People
Trump-Pence, candidatos a Presidente y Vicepresidente de EEUU.
Nuestra Constitución de 1853 menciona la palabra “pueblo” en cinco oportunidades. Establece que nuestra organización política sea de representación del pueblo (art. 1).
Occidente tiene una gigantesca dificultad con la representación, esto es, con la relación contractual entre el votante y el votado.
Con ironía lo expuso Robin Williams en la película “El Hombre del Año”. Achacaba a los políticos responder a las corporaciones económicas y no al pueblo. Propuso que sus trajes portaran los logos de sus sponsors, al igual que los corredores de autos de Indianápolis, así uno sabe a qué atenerse.
Karam en Indianápolis.
Los dueños de la pelota creían que tenían la vaca atada. Poner plata en todos los partidos, de tal forma que fuera indiferente quién ganara. Digitar el acceso a los partidos. Elegir a los opositores[1]. Controlar el proceso de punta a punta[2].

Fantasmas
Los Cuarenta y Cinco, de Alejandro Dumas. Portada.
Cuando era chica comencé a leer a Alejandro Dumas. Me quedó en la memoria una imagen fantasmagórica.
En 1586 el ejército francés a las órdenes del Duque de Guisa invade los Países Bajos, en la Guerra de los Ochenta Años. En la novela “Los cuarenta y cinco”[3], capítulo “El agua” (cap. LXIX) describe:

“…su caballo…irguiendo las orejas, se puso a relinchar tristemente…inclinando la cabeza…y emprendió el galope hacia el oeste…Enrique…montó el animal…pudo dominar los ímpetus de su corcel…al cabo de un instante, Enrique empezó a  oír lo que había llamado la atención del caballo y el terror que sintiera el noble bruto se apoderó también del hombre.
Un prolongado murmullo, semejante al del viento, se elevaba desde diversos puntos de un semicírculo que parecía extenderse de sur a norte; …ese murmullo que entonces se transformaba en el estruendo de la marea creciente…¿Qué es esto?...¿Un ejército en marcha, tal vez?...¿Será el crepitar de un incendio? No, tampoco, …
El ruido aumentó…era un tronar incesante, inmenso, rugiente, como el que producirían millares de cañones al rodar por un camino empedrado…Enrique fue galopando hasta una colina vecina…Lo que ambos veían era un franja blanquecina, inmensa, infinita, que avanzaba por la llanura en dirección al mar…advirtió que la pradera se impregnaba de humedad, que el arroyo salía de su lecho y empezaba a inundar, sin causa visible, los juncales…
- ¡Desdichado de mí!…No lo adiviné: ¡es el agua! ¡El agua! ¡Los flamencos han roto los diques!”.
Traducción de M. E. Biagosch.

Los Pueblos
Así bailan en los pagos de Astérix.
Los que diseñaron esta Unión Europea, este Estados Unidos, estas democracias occidentales pensaron que los pueblos nunca se saldrían de madre.
Manejando todos los hilos del gobierno y los tesoros nacionales/supranacionales, poniendo los presupuestos públicos al servicio de sus  oligopolios. Pero Occidente es más que Chevron, o Química Dow, o Merck Sharp and Dohme, o Siemens, o Renault, o Allianz.
La intervención para convertir un sistema representativo en una caricatura no fue sólo económica, sino jurídica y cultural. Se propuso una homogeneización de la cultura y una policía del pensamiento custodia de la “corrección política”. Debe concederse a la socialdemocracia y a los progrezurdos que comparten con la iglesia ese interés en meterse en la cabeza y en las sábanas de los individuos.
Wikan, la Sarlo de ellos.

Pero los pueblos no aceptaron el convite. Se refugiaron en sus particularidades, en su música y en sus hábitos. Aquí, en EEUU, en Calabria y en Inglaterra. En todos lados. Y el murmullo del pueblo, el silencioso, el dejado de lado, el ninguneado, de a poco, se empezó a oír.
La bella Ebony Bucke canta una canción folklórica inglesa para ustedes.

El Eje Washington-Wall Street
Elizabeth e Hilaria firme junto al Pueblo...ah, no, pará.
Trump suele endilgarle a Hilaria Clinton ser una empleada de Wall Street y de los lobistas de Washington. Sostiene que Hilaria defiende el capitalismo de amigos, al complejo de proveedores del estado del ministerio de defensa, y los negocios de Wall Street.
¿Votarías a Elizabeth?
Trump busca seducir al ciudadano de a pie. El que trabaja, y ve que sus impuestos van a Washington, donde los políticos se lo entregan a los proveedores del estado, y luego se olvidan de sus representados.
En particular, luego del salvataje a Wall Street en 2008, el estado ayudó masivamente al sector financiero, a costa de una caída brutal del ingreso de los trabajadores y pequeños capitalistas (comerciantes, granjeros, pequeñas industrias). Posteriormente, en los ocho años siguientes, hubo un crecimiento del PBI del país, pero, sorpresivamente, no subieron los ingresos de estas personas. Todo el incremento de riqueza fue a parar a las manos de las grandes empresas y grupos económicos.
El público de Trump es el mismo de Brexit.
Brexit les dio una plataforma para hacerse oír, y la utilizaron. Trump tiene la misma pretensión.


Elizabeth Hurley hace campaña para Brexit.

La campaña de Brexit fue clara. Afirmaban que existe una casta de burócratas que viven como reyes a nuestra costa. Defienden los intereses del capitalismo de amigos, de monopolios y de la banca internacional. No les importa ni la pobreza, ni la desocupación, ni el sufrimiento de los pueblos (de un discurso de Nigel Farage ante el parlamento europeo). 
Turquía y su arreglo con la Unión Europea. 5 minutos.
No representan a la gente decente que se levanta todos los días a trabajar. El establishment: bancos, consultoras, medios de comunicación, académicos, grandes empresas, los partidos políticos principales, los “expertos”, las calificadoras de riesgo de inversión, los encuestadores, defendieron los intereses de los burócratas y de ellos mismos. 
Tres minutos. ¿Quién diablos se creen que son?
Somos gobernados por grandes compañías, grandes bancos, grandes burócratas. No les importa el desempleo del 30%, no les importa la democracia. 2 minutos y medio, subtitulado.
Tienen cooptados a figurones mediante generosos aportes del tesoro a teatros, óperas, universidades, producciones fílmicas, para tener un coro que defiende al status quo.
Versión completa de 71 minutos de la propaganda pro Brexit.                      
El coro de progres, que naturalizan lo horroroso, que justifican lo aberrante, que relativizan, por ejemplo, las mutilaciones, con tal de mantener su cargo en la universidad, o su subsidio a su revista de baja tirada, o su conchabo en la tele, o cualquier curro inventado para vivir del erario público. A cambio defienden los intereses de Goldman Sachs o DeutscheBank allá, o de Barrick Gold acá[4].
Brexit es el triunfo de la gente decente.



Kentucky
Me crié en un hogar donde me enseñaron que los yanquis deseaban básicamente que la Argentina no fuera un país próspero. La inquina contra EEUU la comenzaron los conservadores, Julio Argentino Roca – Manuel Quintana – Roque Sáenz Peña, continuada con ahínco por radicales y peronistas, hasta el día de hoy. Este pensamiento de las élites argentinas se hizo carne en nuestro pueblo. Por ejemplo, yo.
Y un día conocí los EEUU como turista. Vi un pueblo trabajador. Personas levantando paredes, cocinando, atendiendo mostradores, limpiando vidrios y veredas, de pie y trabajando a las 7 de la mañana. En ese instante todo lo que había aprendido se resquebrajó.
El año pasado mi esposo me obligó a ver la serie “Justified”. Transcurre en el Estado de Kentucky, parte en la capital provincial y parte en el condado más pobre, Harlan. Kentucky fue un estado muy rico hace cien años atrás. Prueba de ello son los magníficos edificios estilo francés, más imponentes aún que los nuestros. 

Edificio de la Legislatura del Estado de Kentucky. Más lujoso que nuestro 
Palacio del Congreso Nacional o que la Legislatura en La Plata.

Supo ser el gran mercado concentrador del tabaco, productor de carne, de pasturas, de cereales. Sin embargo, el PBI per cápita de Kentucky es hoy el número 47° de la unión, uno de los más bajos. No es un estado pobre, produce energía eléctrica en abundancia, que vende a otros estados, su tierra es rica, tiene FFCC y vías navegables. Pero la riqueza no queda ahí, va a algún otro lado. Los pueblos languidecen, los jóvenes huyen y los campos quedan sin arar.
Evolución de la población del Condado de Harlan.
Descendió de cinco mil personas a mil setecientas. Y bajando.


Comprendí que el mismo bullying sistemático que sufrimos nosotros, documentado por Carlos Escudé (web del CEMA), y por Osvaldo Barsky en “Historia del agro argentino”, la sufrieron los estados como KY.
Lo que nosotros padecimos, no lo hizo EEUU, sino algunos intereses (¿los llamaremos Washington-Wall Street para simplificar?), y no fue sólo contra nosotros, en represalia a la bravata de Quintana, sino contra otros pueblos, incluso de su propio país.
No es de extrañar, entonces, que el sur no termine de amalgamarse al supuesto proyecto común de nación, y que las personas sigan guardando en sus casas la bandera confederada. La Argentina tenía un destino de prosperidad, y lo perdió. Ellos también.

Edificio del Municipio de Harlan, Kentucky. 
Hoy uno de los condados más pobres del país.

Se entiende entonces que quienes trabajan y pagan impuestos en EEUU, ya sean empleados o empleadores, sientan que el proyecto político actual es una estafa; que, a pesar del esfuerzo, no hay mejoras. Y no las hay porque es imposible ahorrar cuando el excedente se va.
Son millones de personas que hace muchos años ya, decidieron quedarse calladas. Pero son inteligentes, observan y esperan.

Trump
Trump pretende representar a los sin voz, a todos aquellos que han sido timados sistemáticamente por el orden de cosas, y en particular desde el año 2008, cuando el Estado empleó miles de millones de dólares en salvar a los grandes timberos de Wall Street. Trump pretende representar a aquellos que siguen manteniendo su música, y su concepción de lo que está bien y lo que está mal, cual una Antígona varonil y cincuentona.
Su elección de un vice de Indiana va en esa dirección.


Los malos
Los malos ganan siempre. A veces uno cree que gana, y no, de alguna forma se las arreglan para girar la mesa y las cartas vuelvan a estar de su lado.
A veces están tan envalentonados, que le dicen al pueblo: te elijo al presidente que se me antoja, es horrible, pero lo vas a tener que tragar, cual sapo en crudo. Hilaria es eso. Una persona horrible, que todos saben que es horrible, y que la imponen contranatura[5]. Porque el mensaje al pueblo es doble: mirá como te sodomizo, y sé que sabés que te estoy sodomizando. Una especie de Calderón de la Barca sádico.
Pero hay veces, muy pocas, en que todos los grandes porongas pierden.
Y a veces la población junta la energía anímica de que esta vez, aunque sea sólo esta vez y sólo por un rato, se va a dar vuelta la taba.
Por las 1.700 personas que todavía habitan el condado de Harlan, por los miles de Harlans que hay por todo el país, Trump va a ganar.
Es hermoso.



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Continúa en Gana Trump.

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[1] Eso hizo el kirchnerismo al elegir contrincante en el 2007, le pagaron a Lavagna para que debilite la oposición. Si eso fallara (falló), siempre queda el fraude.
[2] El complejo militar, las compañías farmacéuticas, las petroleras, quien fuere.
[3] Continuación de “La Reina Margot” y “La Dama de Monsoreau”. Editorial Sopena, Buenos Aires, 1944, segunda edición, pág. 272 y ss.
[4] La Barrick Gold financió la película sobre la vida de Carlotto y aporta dinero a la facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires.
[5] Exactamente acá pasó con Scioli.

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