Twitter

domingo, 20 de diciembre de 2015

Libertad y Propaganda

Libertad, Proteccionismo, Ruralidad y Difusión
 Introducción
Vuelvo con una de mis obsesiones, que es la pérdida de lugar público para la discusión de las razones que son nuestra razón de ser y dieron origen a nuestra Patria.
Esta premisa se vuelve irrefutable con sólo leer nuestro Lema Nacional,  “En Unión y Libertad”, lo que se podrá comprobar con sólo mirar una moneda de $ 1 (un peso).
En el día de ayer, 19 de diciembre de 2015, el twittero @Exabruptos volvió a la carga:
Comentario que recibió diversas respuestas[i], en general del gremio, reconociendo tal ausencia en la formación de los jóvenes y en la difusión de las ideas que dan lugar al plan diseñado y expuesto en la Constitución Nacional.
Tal como magníficamente resumiera el Dr. Jorge Ávila:
Dos modelos han ordenado la economía argentina desde la Organización Nacional. El de Juan Bautista Alberdi, entre principios de la década del 1860 y principios de la década de 1930, y el de Federico Pinedo a partir de entonces”, Antídotos contra el riesgo argentino, Buenos Aires, 2010.
Finalizada esta introducción, vuelvo a la carga con una de mis obsesiones.
Nuestro Problema
Actualmente las voces que nos rodean defienden la presencia del Estado en la economía, la protección de la industria (¿?) y la entrega de subsidios, dádivas, privilegios y prebendas a mal llamados empresarios (prebendarios), que van desde proveedores del Estado, pseudoindustriales con algún esquema de protección o créditos públicos blandos, licenciatarios del Estado y demás yerbas.
Me referiré a los beneficiarios de estas políticas públicas, como prebendarios. Incluye a los miembros de numerosas cámaras empresariales, nombraré a las dos más importantes, UIA y CAC.
Sus propagandistas son omnipresentes.
En la TV y radio, numerosos defensores del “proteccionismo”, economistas mediáticos, periodistas, comentadores y cualquiera en general, nos explican que “hay que proteger a la industria nacional”. Gente que no sabe absolutamente nada de economía (periodistas, abogados, sindicalistas, bataclanas), defienden con total seguridad el status quo.
La totalidad de los partidos políticos que llegaron a la primera vuelta (seis en total) defienden distintas variaciones del Plan Pinedo (Dr. Jorge Ávila dixit).
Salvo honrosas excepciones, Espert, Szewach, Cachanovsky, Monteverde y algún otro que injustamente esté omitiendo, no existen voces discordantes. Y todos ellos difunden con un vocabulario sólo inteligible por pares. No existen difusores que se dirijan al hombre de a pie.
Y como bien sostuviera @Exabruptos, en las universidades públicas existe una única voz, que es la del prebendarismo.
Solución
Yo quiero un país que se rija por la Constitución Nacional de 1853. Para llegar allí hay que remar mucho. Y no sé si lo veré yo. Pero estoy convencida que ése es el camino.
Para ello hay que explicar, explicar, explicar.
Porque nos enfrentamos a décadas, casi un siglo, de discurso único, que va desde los Montoneros a Massera, desde el ministro de Lanusse Aldo Ferrer a los ministros de Alfonsín, pasando por los de Menem o Illia o Perón o Frondizi, los troskos, o el Colorado Ramos o Margarita Stobizer o Claudio Lozano, a los economistas que escriben en Clarín, Página 12, o hablan en el programa de Viale. Todos, todos, defienden alguna modalidad del Plan Pinedo.
Por lo tanto, la gente que sabe, que no soy yo, debería diseñar una seria política comunicacional, para empezar a desarmar este mecanismo de relojería que tan bien funciona y que nos tiene desobedeciendo la Constitución Nacional y el mandato de Juan Bautista Alberdi, y básicamente, privándonos de la libertad y prosperidad que nuestros Padres de la Patria nos legaron en el Preámbulo de la Constitución y no supimos cuidar.
Por lo pronto, les digo lo que sí sé.
Hasta que a alguien creativo e inteligente se le ocurra algo imaginativo, debemos hacer lo que la UIA y otros prebendarios han venido haciendo en las últimas décadas.
Funcionamiento del sistema propagandístico prebendario
Es un esquema eficiente y bien armado que funciona sobre los siguientes pilares:
-         Profesores universitarios que se suceden entre sí y obstruyen el ingreso y/o permanencia de voces disonantes.  Sistema de premios a los alumnos que se adscriban. FCE UBA es paradigmático. Echaron a todos los que piensan distinto y se reparten cátedras entre propios, se otorgan títulos de doctorado, y sueldos en la estructura universitaria.
-         Ingreso a los puestos ministeriales a los adscriptos. Cubre el doble propósito de premiar a los de la orga y asegurarse que no sólo los funcionarios sino los empleados de línea son fieles al interés prebendario.
-         Consultoras financiadas por los prebendarios. Contratados por la UIA o empresas miembro, que se garantizan un semillero de economistas, que pasean por los medios de comunicaciones defendiendo las bondades del plan prebendario y tiene un plantel en el banco para cubrir ministerios ante cualquier cambio de administración.
-         Participando activamente en la selección de jueces. No existen jueces y mucho menos en la Corte Suprema, que defiendan el ideario de Alberdi y/o la CN de 1853.
-         Financiación con sueldos del estado de la mayor cantidad posible de propagandistas, ya sea como empleados públicos, profesores universitarios o consultores de ministros o diputados. Los prebendarios, si pueden, tampoco pagan de su bolsillo a sus propagandistas. Usan el dinero del Estado, que para eso ponen funcionarios[ii].
Poniendo funcionarios, copando las universidades y los medios de comunicación, con un lobby excelente, poniendo políticos de todo signo y legitimidad y colocando y/o comprando jueces, más acceso irrestricto a las arcas del Estado, se ha armado un esquema que hoy nos resulta imbatible. Los perjudicados son los ciudadanos, la Nación, los consumidores y la Libertad, como bien abstracto y sublime.
Hace años que vivimos fuera de la Constitución. Pero a los prebendarios “les gusta” y el resto de la población ni sospecha. Los políticos lucran. Saben que si se oponen al status quo, no tienen futuro. Sólo negocian márgenes.
Por lo que, hasta tanto algún experto en comunicaciones desarrolle algún esquema creativo, propongo, con nuestros medios, imitar a los prebendarios:
Empezar a tener presencia en medios de comunicación y en las cátedras y en cualquier tribuna de opinión para explicarle a la gente de a pie, que la libertad beneficia al débil y al desprotegido y no al revés, como le han inculcado y que las corporaciones, cualquiera de ellas teme más a la Libertad que a Mandinga.
Ese requerirá un gigantesco esfuerzo didáctico de nuestra parte. Debemos explicarlo los beneficios de la libertad al colectivero, a la maestra, al verdulero, al transportista de granos, al gendarme, al muchacho de mesa de entrada del juzgado, al ordenanza, al empleado de una estación de servicio sobre la ruta 3, al propietario de un hotel de 2 estrellas en San Martín de los Andes, al recolector de basura, al maquinista, al estudiante, al operario, al gasista.
Y sinceramente, creo que no estamos preparados. Creemos que debemos hablar con los agentes de bolsa o los gerentes de banco, quienes, ¡Oh, sorpresa!, también se adaptaron a una economía prebendaria.
Nuestros clientes ideológicos son y deben ser el Pueblo de la Nación Argentina.
Esta tarea pendiente para quienes defendemos la Libertad, la hago extensiva para quienes deben (DEBEN) defender a la ruralidad de décadas de desmerecimiento de los sectores urbanos.

* * *





[i]               Destaco las respuestas de @leonXXXIII y @missladrillos, pero todas estuvieron en sintonía
[ii]              Puedo estar olvidándome de alguna treta. Les ruego me la hagan saber, así la agrego.

4 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo en discutir estos temas. Pregunta: a quienes te referís con "nosotros" para enunciar las propuestas?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estimada Cirita, denomino "nosotros" a quienes defendemos el modelo alberdiano, el ideario de la Libertad y la vigencia de la Constitución Nacional.

      Eliminar
  2. Soy un ciudadano harto de ser timado desde su más tierna infancia por las corporaciones mencionadas.Sólo la libertad nos salvará de su codicia.La Constitución de 1853 protegía al ciudadano de los abusos de los depredadores.Todo lo que se hizo a partir de Pinedo(¿Uriburu no?) fue diagramar un país para los que tienen "capacidad de lobby".La medida del latrocinio son los ceros que perdió la moneda nacional entre aquella y ésta época. No resiste el menor análisis.Sidtema de parásitos altamente especializados.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No puedo estar más de acuerdo con usted. Es así.
      La visión corporativista de Uriburu (instrumentada por Pinedo) nos destruyó. Hasta hoy. Eso es lo que hay que desarmar.

      Eliminar